Eusebio García-Mina (1890-1944) fue uno de los críticos musicales mejor relacionados del pasado siglo. Punzante, irreductible frente a los convencionalismos, incluyó en su cartera de amistades a los grandes artistas de la época: Maurice Ravel, Arthur Rubinstein, Wanda Landowska… Armado de voluntad, los convenció para que fueran a tocar a Pamplona, su ciudad, donde escribió gran parte de sus textos.
En este libro, su descendiente, Daniel Ramírez García-Mina, relata la música de los treinta, entre copas y balas, desde la visión de un crítico de una capital de provincias, ácido y provocador que acabó teniendo problemas con la Gestapo.
La presentación contará con una pequeña audición a cargo de María García-Mina y Ana Ramírez

